Ventajas y desventaja de ser humilde
Personalidad

5 Ventajas y Desventajas de ser Humilde

Cualquier padre te enseña que ser humilde es un rasgo importante en las personas. Pero vivir con humildad requiere que no busques el reconocimiento de los demás, a pesar de que te gustaría tenerlo.

Vivir con humildad significa que los éxitos que consigamos no los podemos presumir. Y aunque te sientas orgullosos de alcanzar objetivos importantes durante tu vida, no puedes contarlo sin sonar presumido.

En lugar de disfrutar lo que has obtenido, te sientes mal porque eso te aleja de ese estado de humildad que es lo que supuestamente los miembros de la sociedad pueden alcanzar.

El problema con la humildad es que no en todos los ámbitos de la vida es necesario, y a veces hay que dejar de serlo un poco, solo un poco, para alcanzar otros objetivos.

Como cuando un jefe te pregunta en lo que eres bueno, y tú como quieres ser humilde le dices que no mucho, que las habilidades que tienes las puede tener cualquiera. Eso te deja mal parado el día de mañana si no sabes venderte, si no eres menos humilde.

Pero también hay momentos de la vida donde ser humilde es muy importante, como cuando quieres caer bien a otras personas. Refregarles en la cara tus éxitos mientras ellos están pasando por un momento delicado es algo que te puede conseguir muchos enemigos.

Por eso ser humilde tienes sus pros y sus contras, y hoy vamos a analizarlos para entender cuando es correcto serlo y cuando está bien que no lo seamos tanto.

Pros de ser humilde

#1 Trabajas sin tu ego y con una mente abierta

El ego puede ser un obstáculo a la hora de explorar y descubrir nuevas cosas. Quita el foco en las cosas importantes y nos presenta el miedo ante el fallo y el error, eliminando la curiosidad que nos puede llevar a otros caminos más provechosos.

Ser humilde nos permite dejar de lado nuestro éxito personal y enfocarnos en el éxito de nuestro equipo. De esta forma, estamos listos para enfrentar desafíos más complejos y trabajar con otras personas en proyectos que a la larga pueden ser más importantes que lo que hemos obtenido hasta ahora.

#2 No ser una persona arrogante y egoísta

A nadie le gusta tener trato con una persona arrogante. Ni en la familia, ni en el trabajo, ni en cualquier grupo. Al ser humilde podemos utilizar nuestro tiempo y atención en nuestros pares.

Ego en contraposición de la humildad

En lugar de contar nuestra experiencia y las cosas grandiosas que hemos conseguido, vamos a mostrar intereses en conocer a otras personas.

#3 Crecer

Si pensamos que lo sabemos todos, no hay espacio para el crecimiento. No importa lo inteligente que eres, siempre puedes aprender algo más. Y ser humilde con respecto a lo que sabemos, puede ser una buena forma de seguir trabajando duro y crecer.

Contras de ser humilde

#1 Te subestimas y no puedes descubrir tu potencial

Si te contratan, es porque tu jefe crees que tienes ciertas habilidades y potencial para hacer una tarea especifica. Si eres demasiado humildes puede que estas habilidades y potencial sean olvidados.

Como profesional, es importante que de vez en cuando muestres a tus pares de lo que puedes hacer. Ya sea que le pidas a un compañero de trabajo por su opinión o compartas ideas con tu jefe, esto puede ser una forma de mostrar tus habilidades.

No debemos dejar que la humildad nos impida el crecimiento en este aspecto.

#2 Tu silencio puede que te excluya de tomar decisiones importantes

Al ser demasiado humilde podemos dejar de participar en las reuniones de equipo o planeación. Si solo asentimos con la cabeza y no compartimos lo que pensamos o las experiencias que hemos vivido, las personas no nos preguntaran.

Es importante que le demos voz a nuestras ideas y que seamos parte del equipo. Aunque humilde, también podemos tener grandes ideas.

Conclusión

Tanto en el trabajo, como en el resto de nuestra vida, la humildad juega un papel muy importante. Hay una delgada línea que separa cuando es correcto ser humilde y cuando no.

A veces necesitamos quitar el foco en nosotros mismos y ponerlo en otras personas, sea nuestra pareja o compañeros de trabajo. Pero también habrá momentos en donde es necesario presentar nuestras ideas y ser un poco arrogantes.

Ser humilde en el momento y espacio adecuado puede ser muy importante, pero no serlo también lo es.

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